La Política debe dejar de ser un negocio
El régimen político imperante, desde que se fundó el Partido Nacional Revolucionario, antecesor del Partido Revolucionario Institucional, luego de una breve temporada en que se denominó Partido de la Revolución Mexicana; ha hecho de la actividad política el más lucrativo de los negocios a los que se puede dedicar un ciudadano mexicano.
Difícilmente un pequeño o mediano empresario, que en su mayoría son quienes sostienen la planta productiva de este país, o incluso un ejecutivo de grandes empresas, puede obtener las ganancias que perciben los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los Gobernadores de los Estados, los Senadores, los Diputados y en general los funcionarios de primero y segundo nivel del poder público; y si a ello se agregan los ingresos que por la corrupción inherente al funcionamiento del ejercicio del poder en este país obtienen los “servidores públicos”, tenemos como resultado una desigualdad social ofensiva que ha puesto a México al borde del colapso.
Urge rectificar la forma como se administra el gobierno, y para tal efecto, EL GALLO DESPERTADOR, se pronuncia por la renuncia o destitución inmediata de Enrique Peña Nieto, que a todas luces, es el principal obstáculo para que México se recupere. No es necesario esperar hasta el 2018. Urge, que Peña abandone la presidencia, y se reorganice el Estado sobre nuevas bases de equidad y justicia. El pueblo tiene la palabra, la acción, el mando, y es el Soberano, en este país.
